Santísimo Cristo de la Exaltación
El Santísimo Cristo de la Exaltación fue el Titular de la cofradía homónima fundada en el siglo XVII. Tras una etapa de notable actividad, esta corporación protagonizó en 1913 la última gran unión con las hermandades de Azotes y Columna, Ánimas de Ciegos y Vera+Cruz, consolidando la estructura actual de las Reales Cofradías Fusionadas en la Parroquia de San Juan Bautista.
La trayectoria de la Imagen ha estado marcada por diversos sucesos históricos. La talla original desapareció durante los acontecimientos de 1931. Posteriormente, en la década de los cuarenta, el escultor D. Pedro Moreira López realizó una copia basada en documentos fotográficos; sin embargo, esta pieza se perdió en el incendio de la capilla ocurrido en el verano de 1980, siniestro que también afectó a las imágenes de las Vírgenes del Mayor Dolor, Reina de los Ángeles, Lágrimas y Favores y a San Juan Evangelista.
La actual efigie fue sufragada por la Agrupación de Cofradías de Semana Santa y bendecida el 21 de marzo de 1982, contando con el padrinazgo de D. Francisco Fernández Verni, entonces presidente de la institución, y su esposa, D.ª Concepción Lopera.
Análisis Artístico de la Obra de Buiza
Realizada por el escultor carmonense D. Francisco Buiza Fernández, la imagen representa el momento teológico de la elevación de la cruz en el Gólgota. La talla, ejecutada en madera, pertenece a la etapa final del autor, caracterizada por una depuración estilística y rasgos más dulcificados.
El conjunto presenta a un Cristo erguido sobre el madero, con la cabeza y el cuerpo descansando sobre la cruz. Destaca la concentración expresiva en los ojos, el arqueamiento del ceño y una boca de gesto dialogante. Técnicamente, la obra sigue los cánones del barroco sevillano: incorpora un paño de pureza inspirado en los modelos de Juan de Mesa, una corona de espinas tallada en forma de casquete y un tórax insuflado. La policromía resalta por su gran capacidad comunicativa, lograda mediante la aplicación de veladuras que refuerzan el dramatismo de la escena.
El Grupo Escultórico de la Exaltación
La escenificación de este grupo escultórico captura con fidelidad el momento de la Pasión de Jesucristo en el que es izada la Cruz en el monte Gólgota, un pasaje recogido en los cuatro Evangelios (Mat. 27,35; Mar. 15,24; Juan 23,33; Lucas 19,18). Bajo la dirección artística de Antonio Joaquín Dubé de Luque, el conjunto se convierte en una representación visual de la fuerza y el sacrificio.
La escena está configurada por tres sayones cuya disposición sobre el trono crea un esquema piramidal que acentúa la verticalidad del misterio:
Tensión y Esfuerzo: Dos de los sayones tiran con fuerza de cuerdas amarradas al patibulum (el travesaño horizontal de la cruz), escenificando el pesado izado del madero.
Apoyo y Guía: Un tercer sayón, situado en la base, empuja con su hombro el madero mientras guía con precisión el extremo inferior hacia el hoyo horadado en el monte.
Esta composición no solo aporta un dinamismo excepcional al grupo, sino que permite al espectador comprender la magnitud física del martirio. El contraste entre el esfuerzo muscular de los ejecutores y la entrega del Santísimo Cristo de la Exaltación dota a la obra de un dramatismo sobrecogedor, consolidando este trono como una de las narrativas más potentes de la Semana Santa de Málaga.




