Agrupación de Cofradías

La fundación solidaria de las hermandades ha movilizado a más de medio millar de voluntarios desde que fue creada en 2011

La Fundación Corinto, el mayor canal solidario de las cofradías de Málaga, ha hecho balance este jueves de sus diez años de existencia desde que empezó a andar en octubre de 2011 en el edificio de la antigua casa hermandad del Rocío, en la calle Amargura. Esta entidad, cuyo patronato está compuesto actualmente por 27 hermandades de pasión y una de gloria, nació a raíz de una iniciativa gestada desde la Cofradía del Amor y el que fuera su hermano mayor, Francisco Cantos, hoy director del distrito Centro.

Su fin ha sido la puesta en marcha y el mantenimiento de un economato con el que poder ofrecer productos de alimentación y primera necesidad a las familias que son atendidas por los equipos de caridad de cada una de las hermandades. A estas familias se les ofrece un carné para poder efectuar una compra mensual de productos a precio de costo en el economato, de la que el usuario cubre el 25% y las cofradías, el 75% restante.

Amalia Gutiérrez, gerente de Corinto, ha informado de que, desde 2011 hasta ahora, el economato, ubicado actualmente en la alameda de Capuchinos, ha registrado 60.457 compras mensuales a una media de dos mil familias al año, lo que hace un total de unas 20.000 familias atendidas en todo este tiempo. La crisis generada por la pandemia ha aumentado en un 20% aproximadamente las peticiones de ayuda.

Gutiérrez ha destacado que, desde su creación, han pasado por Corinto 545 voluntarios (actualmente son 87) que han ofrecido 122.159 horas de su tiempo para gestionar una actividad económica solidaria de casi cuatro millones de euros en la que las cofradías han participado con 2,5 millones, ya que los usuarios han entregado 856.859 euros, y también se han contabilizado donaciones por 243.652 euros, subvenciones por 275.261 euros y otros ingresos cuantificados en 43.484 euros.

Las ventas del economato en este tiempo han ascendido a 3,4 millones de euros. El hermano mayor de Fusionadas, José Manuel Álvarez Chaves, presidente del patronato de la fundación, ha señalado que la labor asistencial del economato no cesó durante el confinamiento del año pasado por la pandemia. «Estuvimos cerrados dos meses pero las cofradías dieron el dinero a las familias para que pudieran ir a comprar a los supermercados, y en abril se puso en marcha un sistema de cajas con reparto a domicilio», ha explicado, al tiempo que ha destacado especialmente la ayuda recibida por parte del Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento y de la Fundación Lágrimas y Favores, que desde hace ocho años corre con los gastos del alquiler del local en el que se encuentra el economato, que abre sus puertas los martes y jueves, de 18 a 20 horas.

Fuente: DiarioSur

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