Carta del Hermano Mayor

Queridos Hermanos Fusionados, Paz y Bien…

Han sido meses de trabajo silencioso, de preparación y de entrega generosa por parte de muchos hermanos, que han hecho posible que nuestras Reales Cofradías Fusionadas hayan vuelto a ofrecer a Málaga el testimonio público de fe con la solemnidad, la identidad y la profundidad que nos caracteriza. Lo vivido durante la pasada Semana Santa no pertenece solo al recuerdo, sino que se convierte en patrimonio espiritual y humano de toda nuestra Hermandad. Cada estación de penitencia, cada cortejo, cada gesto de servicio y cada momento de oración han demostrado que las Reales Cofradías Fusionadas es una realidad viva, sostenida por la fe y el compromiso de muchos hermanos.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento, en primer lugar, a los Hermanos Mayores y Juntas de Gobierno que nos han precedido, por el trabajo que desarrollaron antes que nosotros y el legado que nos han dejado a todos los que hoy hacemos posible seguir haciendo Hermandad…

En segundo lugar, a los hermanos y hermanas que, desde dentro y fuera de los cortejos, habéis dado lo mejor de vosotros mismos: nazarenos, portadores, acólitos, equipos de organización, mayordomías, albacerías, protocolo, equipo de seguridad, etc…, también a nuestros Hermanos Mayores Honorarios, el Hospital Materno Infantil, los Colegios Profesionales de Aparejadores, Economistas y Médicos de Málaga, la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra y la ONCE que vuelven a erigirse en fieles escuderos de nuestros Sagrados Titulares a los que veneran y defienden como parte de su identidad e historia. Y por supuesto, a nuestras bandas de música, por acompañarnos con el respeto, la sensibilidad y la altura artística, que ha elevado aún más si cabe, el sentido de nuestras estaciones de penitencia. Y, por último, y de una manera muy especial, a quienes sostenéis la Hermandad durante todo el año con vuestro trabajo discreto, constante y tantas veces invisible. A todos, muchísimas gracias.

Pero si algo nos enseña la experiencia de cada Semana Santa es que lo vivido en esos días no se sostiene sin un camino previo ni se prolonga sin continuidad. Fusionadas no es solo lo que acontece en la calle, es también la vida cotidiana de la Hermandad, sus acciones formativas, sus obras sociales y caritativas, su organización interna y, sobre todo, la comunión entre hermanos que es lo que da sentido a todo lo demás. Y es ahí donde reside nuestra verdadera fortaleza.

Nos encontramos en un momento en el que la Hermandad está llamada a seguir consolidando su vida interna, a fortalecer la participación de los hermanos y a cuidar con esmero todo aquello que no se ve, pero que resulta esencial para que nuestra realidad cofrade funcione y siga siendo fiel a su identidad y a su misión, y por que no, nos permita afrontar nuevos retos como la participación de esta Corporación Sacramental en la Festividad del Corpus Christi. Al final, todo esto es una tarea que nos implica a todos, sin excepción, y que requiere constancia, unidad y sentido de la responsabilidad para con nuestros Sagrados Titulares.

Vamos a seguir mirando hacia adelante con esperanza y entusiasmo, con la certeza de que lo vivido no se agota en el pasado reciente, sino que se convierte en semilla de lo que está por venir, que será mucho…, os lo aseguro. Y lo hacemos con la confianza puesta en nuestros Sagrados Titulares, que son siempre el centro y el fundamento de todo lo que somos.

Que este nuevo tiempo sea, para todos, una oportunidad para reencontrarnos, para escucharnos más y para seguir construyendo juntos una Hermandad fiel a su historia, viva en su presente y abierta al futuro.

Recibid un afectuoso saludo en Cristo.

Rafael Romero Palomo

Hermano Mayor